Vendor due diligence
La vendor due diligence (VDD) es una due diligence encargada por el vendedor, no por el comprador. Un tercero —auditor, bufete o boutique— revisa financiera, fiscal, laboral, legal y, a veces, comercial, y entrega un informe que se comparte bajo NDA. El objetivo es encontrar los problemas antes de que los encuentre quien paga.
Entra en procesos competitivos, en empresas con historia fiscal o societaria compleja y cuando el asesor quiere un data room limpio y un information memorandum o cuaderno de venta alineados con la realidad. La usa el vendedor y su asesor; el comprador la lee como punto de partida, no como sustituto de su propia DD. La diferencia de control es el punto: en la DD del comprador, él elige el alcance, el tono y el momento, y cada sorpresa es una palanca de descuento. En la VDD el vendedor elige cuándo abrir la caja y cómo presentar los hallazgos —un pasivo laboral, un contrato con cambio de control, un EBITDA por normalizar— y decide si se corrige, se revela o se ajusta el perímetro antes de salir a mercado. No elimina las reps ni la DD del comprador; reduce el teatro de la sorpresa. Compensa cuando el tamaño de la operación justifica el coste y cuando hay varios interesados: un informe único ahorra rondas y protege el calendario.
Una VDD financiera de una pyme de 8-15 M€ de precio puede costar decenas de miles de euros; una sola rebaja del 5 % en un precio de 10 M€ son 500.000 €.
En profundidad: Vendor due diligence: guía del vendedor